Caminando por estos senderos del Parque Natural Alcudia y Madrona. Hay una cosa que se repite en todos ellos. No te encuentras con prácticamente nadie. Para una persona que venga de alguna ciudad grande, eso significa encontrarse a uno mismo. Implica tranquilidad. Ofrece una experiencia auténtica 100% con el medio natural. Además, hay paisajes espectaculares que recorrer. Se puede experimentar la naturaleza, conocerla y empaparse de ella.
Estos sitios que te presento son solo algunos, una selección pequeña, pues faltan muchas otros… Puedes conocer más en la página web del Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona. También puedes informarte sobre su normativa.
Cuando vengas al Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona vente sin prisas. Camina para conocer. Visita los lugares para sumergirte en su historia. Empápate del valor natural y cultural de esta tierra preciosa llena de gente magnífica.
Las pinturas rupestres de Peña Escrita y la Batanera(Fuencaliente)
Situadas a unos 4 km de la localidad de Fuencaliente, en la Sierra de Hornilleros. Son uno de los imperdibles de tu visita. Se trata de un importante conjunto de pinturas rupestres. Fueron declaradas junto con las pinturas rupestres de La Batanera, zona Arqueológica en 1924. Este conjunto fue considerado Bien de Interés Cultural por la Ley de Patrimonio Histórico Español. También por la Ley de Patrimonio de Castilla La Mancha y como Monumento histórico artístico nacional. Fueron descubiertas en el 1783 por el cura párroco del pueblo de Montoro (Córdoba), López de Cárdenas. Él se encontraba realizando estudios a petición del Conde de Floridablanca. Esto fue para equipar el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Las pinturas rupestres de Peña Escrita se consideran las primeras del arte rupestre esquemático descubiertas en el mundo. Estas se encuentran junto con las de la Batanera.



Senda y pinturas rupestres de la Batanera (Fuencaliente)
Una senda preciosa pasa a la orilla del Arroyo de la Cerecea. Atraviesa la conocida zona de «Las Lastras». Nos enseña el espectacular bosque de galería encajado entre estratos cuarcíticos. Estos estratos hacen que el agua rompa en la magnífica Chorrera de los Batanes o Batanera. Esta cascada tiene unos 18 metros de altura y es de una belleza espectacular. Se dice que junto a la orilla de este arroyo ocurrió uno de los episodios más cómicos de El Quijote. Es la aventura de los batanes. No sería de extrañar pues en esta ruta aún se diferencia alguna ruina.
Detrás de la chorrera nos encontramos con las pinturas rupestres de la Batanera. Desde aquí podemos decidir subir por la senda empedrada que nos conecta con el camino de Mestanza. También podemos continuar por la senda que parte desde las propias pinturas. Esta senda une la senda de la batanera con Peña Escrita. Esta es una ruta. El Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona la ha llamado muy acertadamente «Entre Pinturas». Y es por esto que contamos esta ruta y la anterior como una sola.



La chorrera y la umbría de Ventillas
Una ruta se puede hacer en modo corto. También en modo largo. Esto depende de las condiciones físicas y del tiempo disponible. Sin embargo, esto último es más relativo. Al final, si vienes con más tiempo, puedes disfrutar de cada momento mucho más rato. Parece que el tiempo se dilata cuando caminas en calma. La Aldea de Ventillas te da eso sin duda. Grandes oleadas de calma absoluta te esperan aquí. También disfrutarás de la latencia temporal. Esto te da una capacidad de observación del tiempo y del paisaje. Estas vivencias sólo son posibles en estos pueblos pequeños. Están alejados del tumulto y las prisas de la gran ciudad. Si decides salir desde la Aldea de Ventillas, deja el coche junto al campo de fútbol. Sal caminando desde la misma fuente del pueblo. Aprovecha para cargar agua. El camino te lleva a cruzar la parte que antes se dedicaba a huertas y cercados para el ganado. Luego, continúa cruzando la pista que te trajo a Ventillas. Esto te lleva hacia el camino del Atrancadero. Para disfrutar de la ruta, es importante que haya llovido lo suficiente. Por eso, te recomiendo los meses de febrero y marzo. En esas épocas, la chorrera llevará más agua en condiciones normales. Así podrás verla desde lejos en su momento más espectacular. Debes cruzar una cancela para acceder. Ella te informa del uso regulado (Chorrera de Ventillas 1,6 kms). Desde allí comienza el tramo más bonito (y empinado) hasta la chorrera. Se remonta el barranco rodeados de monte cerrado. Una senda sinuosa te lleva todo el tiempo al margen izquierdo del arroyo.
Si eliges caminar por la Umbría de Ventillas, debes tomar el camino antes de llegar a la Aldea de Ventillas. Está a unos 1800m. encontramos a la derecha el camino de acceso del Monte de U.P. N.º 9” Umbría de Ventillas”. También puedes salir caminando desde el puerto de Valderrepisa o avanzar desde la conocidísima Fuente del Almirez. En esta ruta conoceremos algunos de los bonales de la zona. Estos bonales están protegidos con vallas. Veremos correr el agua bajando por toda la ladera en diferentes regueros y arroyos. Es una ruta preciosa que tiene altas posibilidades de avistamiento de fauna.



La Chorrera de la Sierpes ampliable a Ruta del Roble «El Abuelo» (Fuencaliente)
Una ruta sencilla. En ella se disfruta de quejigos y robles del arroyo de Las Sierpes. También se puede disfrutar de su bonita chorrera. La ruta parte del aparcamiento del merendero de San Isidro. Es un verdadero lujo para los sentidos tener un equipamiento tan bueno en el municipio de Fuencaliente. Este merendero tiene una caseta de baños. También hay mesas de picnic y hogarines para cocinar. Así que se puede perfectamente venir a disfrutar de la senda y comer en el merendero. No hay kioscos ni nada similar. Por eso, debes traerte tus cosas en la mochila. Por favor, llévatelas de vuelta o usa correctamente los contenedores de basura que hay en el merendero. En este paseo podemos ir por la pista forestal descubriendo ejemplares de enebros, madroños, brezo, quejigo y roble melojo. También encontramos algún arce de Montpellier en el trayecto. Aunque están bastante escondidos durante el resto del año, en otoño lucen un color rojizo. Este color los hace destacar entre los demás. La ribera del Arroyo de la sierpes es un intrincado tejido de madrona salpicada por brezos, enebros, quejigos y robles. Al avanzar hacia la chorrera, podemos encontrar durillo y ruscos. Si te apetece andar, a la izquierda de la chorrera continúa la senda. Esta vez es algo más exigente. Podemos llegar hasta el Robledo de las Hoyas. Es imprescindible venir a ver la floración de las peonías, pues el bosque se engalana precioso con su flor rosada. Y una vez aquí ya… no puedes dejar escapar la ocasión de visitar al famoso «Abuelo de los robles». Después de bajar y subir para ver a nuestro emblemático anciano, la vuelta es toda por pista forestal. El camino de regreso es cómodo porque es casi todo cuesta abajo.



Si te apetece comer y/o alojarte en Fuencaliente puedes visitar la web del Ayuntamiento de Fuencaliente . No olvides pasear por sus calles. Visita la Iglesia de la Virgen de los Baños y el Balneario. No te pierdas el Mirador de la Cruz. Explora el Centro de Interpretación de Arte Rupestre (CIARF) y prueba su excelente gastronomía.
Minas de Horcajo (Almodóvar del Campo)
Nos disponemos a pasar un día envueltos en leyenda. Si las piedras hablaran, las de Minas de Horcajo contarían una historia sobre un pueblo minero muy importante. La suspensión de trabajos supuso la destrucción total del pueblo. Al contemplar las ruinas de las escuelas, los pozos San Juan, Argentino y Malacate se despierta un sentimiento de nostalgia. Es imposible para el viajero no recordar aquellos tiempos pasados. El viaje en sí mismo para llegar a minas de Horcajo es una forma de empezar nuestra experiencia. Está enclavado en un pequeño valle entre las sierras de Torneros y el Nacedero. Para llegar hay que atravesar el Valle del Escorial durante unos 7 km de pista forestal. Es fácil divisar ciervos, sobre todo si viajamos en época de berrea.
Atravesar el túnel es, en sí mismo, una aventura. Podemos hacerlo en coche, pero es mucho más emocionante hacerlo andando. Un viejo botón está adosado a un murete. Enciende la luz del túnel. La luz verde da preferencia al paso de vehículos desde un extremo. Mientras tanto, el otro extremo tendrá luz roja.
Al salir del túnel no esperas ver lo que hay. El pueblo es sólo un recuerdo de lo que fue. El Pozo Argentino te da la bienvenida. Está marchito entre escombros. Así fue este pueblo en el auge de la industria minera a finales del S.XIX y principios del XX. Siguiendo la calle del pueblo, nos encontramos con lo que queda del Pozo San Juan. También vemos las ruinas de las escuelas. La ermita de San Juan se encuentra allí. Andamos por la calle principal. Descubriremos una higuera que algún amable vecino apuntaló hace años. La higuera nace del mismo muro que parece sujetar la parte alta del pueblo. Aunque esa parte no tuvo tanta suerte. Al pasear por esta zona y observar las ruinas de las casas mineras, la imaginación vuela. Casi sin querer, uno siente que es un juego para la mente.
Siguiendo el camino bajamos hasta la «Casa de la Luz«. Continuamos adelante pasando por debajo de la vía del AVE. Llegamos hasta el Viaducto de Minas de Horcajo, una verdadera obra de arte.
El atardecer es un momento estupendo en Minas de Horcajo. Los últimos rayos de sol escapan entre los picos de la sierra. Tornan rojizos los ladrillos de las viejas construcciones. Podemos detenernos para ver la puesta de sol. Haremos una pausa para tomar un refrigerio nocturno. Además, en época de berrea, podemos disfrutar de la berrea del ciervo.
Pero sin duda, el momento estelar en Minas de Horcajo es la noche. Nunca mejor dicho. La contaminación lumínica en este sitio alejado de cualquier núcleo urbano es prácticamente de cero. Por lo tanto, podremos disfrutar de cielos limpios y cuajados de estrellas.
Podemos disfrutar en torno al 31 de octubre de una actividad inusual. Esta es la ruta interpretada. Esta ruta se llama «Misterios y Leyendas de Minas de Horcajo». En esta ruta, cuento la historia más famosa de Minas de Horcajo: la de «Los niños perdidos». La historia tiene un toque más original y misterioso que terrorífico.



Minas del Horcajo es un trocito de Historia. Está suspendida en el tiempo.
La historia y la leyenda se desprenden como si de vetas de mineral se tratara. Están arrancadas palabra a palabra, roca a roca y paso a paso. A la entrada del pueblo tenemos la Casa Rural La Mina con todas las comodidades necesarias. No te olvides de reservar. Acuérdate de traer todo lo necesario porque aquí no hay tiendas.
Sisapo y Castillejos Volcánicos de La Bienvenida (Almodóvar del Campo)
En 1982 se halló en el contexto arqueológico un fragmento de epígrafe. En este fragmento podía leerse (S)ISAPON(E). Este resto es parte de una inscripción de carácter público. Esta inscripción pudo haber formado parte del pedestal de una estatua. Esta evidencia permitió plantear la hipótesis de que La Bienvenida se identificaba con la ciudad de Sisapo. Las fuentes la citaban como sede de gestión y explotación del cinabrio más afamado del Imperio. Esta hipótesis fue posteriormente confirmada. Conoce más detalles de los trabajos arqueológicos
El sitio elegido no puede ser mejor. Se encuentra sobre los Castillejos volcánicos de La Bienvenida. Actualmente, están declarados Monumento Natural y protegidos bajo el amparo del Geoparque Volcanes de Calatrava. Se ubica a unos 620m de altitud. Esta es una de las cotas más altas dentro de este sector del Valle de Alcudia. Constituye por tanto una atalaya en sí misma.
Desde luego será difícil encontrar un sitio en el Valle de Alcudia que aúne en el mismo lugar tanta historia. La Bienvenida ha sido ocupada desde fines del siglo VIII a.C. con presencia tartésica documentada, pasando por una fase íbera, romana e islámica en su entorno.
La parte más espectacular de la visita es sin duda la denominada «Domus de las Columnas Rojas«. De ella se pueden distinguir varios habitáculos. La domus contaba con mosaicos en sus habitaciones principales que se conservan hoy en día en muy buen estado. Lamentablemente, el yacimiento no cuenta con las medidas de protección necesarias. Esto impide que se mantenga visitable. Los mosaicos quedan cubiertos la mayor parte del año por geotextil y grava para que no se deterioren.
En las noches del verano organizo la actividad denominada «Romanos, volcanes y estrellas». Esta consiste en una visita guiada al atardecer para conocer el yacimiento arqueológico de Sisapo. En este lugar, destaca la domus de las columnas rojas, el anfiteatro, la panadería romana y las murallas. Se ve el espectacular atardecer desde el yacimiento. Posteriormente, subimos a los castillejos entre los colores rosados y naranjas del ocaso para realizar la actividad de astronomía. El Valle de Alcudia y Sierra Madrona está certificado como Destino Starlight. Esto lo convierte en un sitio adecuado para la excelente observación del cielo nocturno. En esta actividad, dominará el cielo de verano, la mitología y las perseidas.



Además de merecer una visita, el municipio de Almodóvar del Campo cuenta con excelentes opciones de alojamiento y restaurantes. Visita su web e infórmate.
Mina de los Pontones, Hoz del Chorrillo (Solanilla del Tamaral-Mestanza)
Otro lugar en el que la historia queda latente en cada rincón. En verdad, es uno de los sitios que la naturaleza ha vuelto a reclamar. Esto ocurrió. La fuerza demoledora de los trabajos mineros a principios del siglo XX fue muy destructiva. Hoy en día es un enclave natural para el disfrute de cualquiera. Es relativamente fácil observar a la nutria, cabra montés, ciervos, ciervos, buitre negro y leonado… y desde el cual se puede contemplar uno de los mejores cielos. Está libre de contaminación lumínica. Es parte del destino Starlight Valle de Alcudia y Sierra Madrona. Es un punto imprescindible para la astrofotografía. Es también una fuente casi inagotable para amantes de los fósiles y los minerales.
A comienzos del siglo XX, la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya comenzó a explotar los filones. Estos se encuentran en la zona conocida como El Hoyo-Nava de Riofrío. En 1923 se construye el poblado de La Nava del Río frío. No solo tiene las viviendas de los mineros y los técnicos. También está dotada de escuelas, hospital, y oficinas. Todo ello se completó con la construcción de una carretera que comunicaba el coto minero con Mestanza.
Los principales esfuerzos se centraron en el margen izquierdo del Riofrío. En 1924, se habían excavado más de 2 km de galerías y cruceros para el reconocimiento de los filones. Además se instaló un lavadero para la concentración y separación de los minerales. Se pensaba que éste era clave para el éxito de la mina. Las expectativas no se vieron cumplidas. Las producciones fueron importantes, pero insuficientes. A esto hay que sumar la grave afectación de los mineros por paludismo. En 1927, de 703 habitantes de La Nava, el 52% estaban afectados por esta enfermedad. Finalmente, la explotación se terminó cerrando en el año 1931.



Puerto de los Rehoyos y Peñón del Collado del Águila (Solana del Pino)
Una de las carreteras paisajísticas más bonitas de nuestro parque natural nos lleva hasta Solana del Pino. En Mestanza, podemos elegir entre la carretera del embalse o la de Solanilla, El Hoyo y San Lorenzo de Calatrava. Si elegimos la primera, atravesamos la presa del embalse del Montoro. Dejamos a la derecha el Volcán del Alorín y las Tiñosas (con su famosa fuente). Subimos por la carretera para encontrar una de las mejores vistas del Valle de Alcudia. Una vez en Los Rehoyos dejamos el coche en el aparcamiento. Luego, seguimos el camino que nos lleva hasta el comienzo de la senda. Esta senda nos lleva hacia las pinturas rupestres del Collado del Peñón del Águila.
Las pinturas constan de un solo panel con 11 figuras entre las que destacan una pareja de antropomorfos y varios ídolos oculados



Paraje del Río Robledillo
¿Habíamos hablado antes de momentos de siesta?… Aquí va uno de los mejores sitios para sestear en el Río Robledillo, junto al puente, bajo un aliso… o nada de dormir… vente a dar un paseo porque merece mucho la pena. Desde Solana del Pino toma la carretera en dirección a Solanilla del Tamaral… pero desvíate hacia la derecha por el tramo que se dirige a la Virgen de la Cabeza en Andújar. De nuevo nos encontramos en una carretera con un alto valor paisajístico. Las gargantas se abren generosas en los momentos de lluvia. El paisaje promete fauna y rincones mágicos… Como El Robledillo.
El recorrido transcurre en un entorno increíble y de un alto valor ecológico. En las aguas hay una especie endémica llamada La pardilla oretana, que está en peligro de extinción. Además en la ruta podemos rastrear y con suerte ver nutria. Uno de los enclaves para la conservación del bosque de galería con un alto valor ecosistémico.



Ya que estás por la zona, aprovecha para acercarte a Solana del Pino. Puedes disfrutar de gente muy acogedora, su famoso embutido y su miel. Para saber más, alojarte y ver su oferta gastronómica, visita la web del Ayuntamiento de Solana del Pino
La Hoz del Jándula Sur
La palabra Jándula proviene probablemente del árabe. Viene de la expresión Alhamdulilah, que significa «loado sea Dios» o «Gracias a Dios». Es un afluente del Guadalquivir. Se forma tras la unión de los Ríos Montoro y Fresnedas. El Jándula forma la impresionante hoz que lleva su nombre en las inmediaciones de El Hoyo de Mestanza. Te recomiendo acercarte a pasar el día y contemplar esta maravilla. En esta hoz, podemos observar fauna relacionada con este curso fluvial, como cormoranes, nutria y, con suerte, cigüeña negra. El camino comienza cerca del Puente de las Mercedes. Lo cruza a la altura del punto kilométrico 5 de la CR 5002. Luego atraviesa parte de la sierra con un camino ancho y cómodo a lo largo de unos 8km. El punto álgido por supuesto es la Tabla de la Herradura y el estrecho de la Hoz del Jándula. Para volver, se puede hacer por el mismo camino o volver desviándonos por el camino de la Tejera.



Molino Flor de Ribera, Hoz de Valdoro y Senda de la Cueva (Hinojosas de Calatrava)
En este recorrido prepárate para encontrarte con una experiencia auténtica. En el recorrido se puede ver Águila Real, Halcón, Cigüeña negra, buitres y nutria. Además, encontramos múltiples vestigios culturales. Algunos de estos son el Molino de Flor de Ribera, la presa del dique y la cueva del Toro.
Llegar al comienzo de la ruta es una experiencia en sí misma. Hay que atravesar bastantes kilómetros de camino rural sin asfaltar. Es fácil despistarse si no se anda atento con las flechas indicadoras. Pero merece muchísimo la pena. Una vez llegamos a la puerta, recomiendo descender por la senda que sale a unos 100m de la cancela. Esta senda baja directa a la tabla del gitano. Desde allí, si seguimos a la izquierda, llegaremos al Molino Flor de Ribera. Si vamos en la dirección contraria, nos adentraremos hacia la Hoz de Valdoro y la Cueva del Toro. El paisaje aquí es indescriptible. La geología caprichosa crea recovecos donde se resguarda la fauna. Estos recovecos fueron cobijo de nuestros antepasados prehistóricos. También albergaron a personas más modernas que, debido a la guerra, se echaron al monte y vivieron como forajidos. Si te dejas llevar por la imaginación puedes visualizar la vida de la familia del Molino de Flor de Ribera. Puedes contemplar cómo sería su día a día. También puedes imaginar a los paisanos que vivían en aquellos cortijos. Verás a los atrevidos viajeros que cruzaban esas espesuras. Imaginarás a los antiguos pobladores que utilizaban esas covachas para sus rituales. Todos vivían en torno al generoso Río Montoro.
La senda se estrecha y es sinuosa. En algunos sitios, vuelve a descender para dejarnos ver las aguas del río y su maravillosa vegetación de ribera. Un bosque de alisos muy bien conservado la regenta. En otras ocasiones, nos vuelve a meter entre el monte, la roca, y la espesura. Deja entrever las paredes encajonadas de la garganta y adelante la Hoz de Valdoro.
Al llegar a la cueva te das cuenta de lo grande que es. La mente te lleva de nuevo a un viaje lejano en el tiempo. Esta conexión con la naturaleza te hace sentir en verdad muy muy pequeña. Desde ella se divisan en la orilla de enfrente los estratos de cuarcitas. Nuestra madre tierra planificó ese paisaje millones de años antes como si de un horno geológico se tratara.



Explorar las colas de los pantanos Montorillo y Tablillas es un placer absoluto. Cruzar las dehesas de Hinojosas de Calatrava resulta especialmente encantador. Esto es cierto en los días soleados del invierno y principios de primavera. Los paisajes infinitos de sus colinas onduladas le pusieron nombre al valle. «Las Alcudias» proviene del árabe «al-kudya», que significa «la colina» o «la loma» y dominan este paisaje. Para desconectar del todo puedes alojarte en Hinojosas de Calatrava en la Casa del Valle

¿Por qué elegir rutas interpretativas guiadas?
Una guía especializada aporta claridad, seguridad y conocimiento. Si buscas una experiencia más completa, puedes solicitar recomendación según tu nivel y preferencias.
